Cómo Convertí un 'No' en Mi Mejor Cliente
Me rechazaron tres veces antes de conseguir la reunión. Y cuando finalmente la conseguí, me dijeron que no estaban interesados. Pero no me rendí. Esta es la historia de persistencia que cambió mi negocio.
Era la empresa de mis sueños. Si conseguía ese cliente, mi negocio daría un salto cuántico. Pero conseguir una reunión parecía imposible.
Llamé, envié emails, intenté conectar por LinkedIn. Nada funcionaba. Después de tres meses de intentos, finalmente conseguí 15 minutos con su director de compras.
La reunión no fue bien. Me dijeron claramente que ya tenían un proveedor y que estaban contentos. La mayoría de vendedores se habrían rendido ahí. Pero yo vi una oportunidad.
En lugar de insistir en vender, les pregunté si podía enviarles información valiosa sobre su industria sin ningún compromiso. Aceptaron, probablemente solo para que los dejara en paz.
Durante seis meses, les envié análisis de mercado, tendencias de la industria, y casos de estudio relevantes. Sin pedir nada a cambio. Solo aportando valor.
Un día recibí una llamada. Su proveedor actual había fallado en una entrega crítica. ¿Podíamos ayudar? No solo les ayudamos, sino que nos convertimos en su proveedor principal. Hoy son nuestro cliente más grande. La persistencia inteligente siempre gana.
