El Error de Contratar Rápido y Despedir Lento
Durante años cometí el mismo error: contratar por urgencia y mantener personas que no funcionaban por compasión. Aquí te cuento cómo este patrón casi destruye mi empresa.
Necesitaba urgentemente un director de ventas. El negocio estaba creciendo y yo no podía manejar todo. Así que contraté al primer candidato que parecía competente. Gran error.
Los primeros meses fueron prometedores, pero pronto empezaron a aparecer señales de alerta. Metas no cumplidas, excusas constantes, conflictos con el equipo. Pero yo seguía dándole 'una oportunidad más'.
Pasaron seis meses antes de que finalmente tomara la decisión de dejarlo ir. En ese tiempo, perdimos clientes importantes, varios miembros del equipo renunciaron, y la moral estaba por los suelos.
Ese error me costó no solo dinero, sino tiempo y energía que nunca recuperaré. Pero me enseñó una lección invaluable: contratar es la decisión más importante que tomas como líder.
Ahora tengo un proceso de contratación riguroso. Múltiples entrevistas, pruebas prácticas, referencias verificadas. Y si alguien no funciona, actúo rápido pero con respeto.
La compasión mal entendida no ayuda a nadie. Mantener a alguien en un puesto donde no puede brillar no es amable, es cruel. Para ellos y para el resto del equipo que tiene que compensar su bajo rendimiento.
